Permanentemente esperamos algo: unas palabras, un regalo, el regreso de alguien, una invitación, una salida ... Y también existe el deseo de conseguir metas lejanas. Siempre tenemos todavía algo delante que nos parece deseable. La misma intranquilidad nos sigue empujando a conseguir más y más ...
Hay momentos en la vida en los que nos ponemos felices, pero cuanto tiempo duran esos momentos?.
Así, hasta en las horas mas divertidas no nos sentimos plenamente contentos. De una felicidad real y definitiva no se puede hablar nunca.


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