martes, 17 de marzo de 2009


Qué ganas de volver. Qué ganas de besar. Qué ganas de salir corriendo de este lugar. Qué ganas de reír. Qué ganas de llorar. Qué ganas de encontrarte a la salida y entrar. Madrugar tirados en el cielo surcándonos el suelo como si fuera el mar. Qué ganas de tenerme. ¿Qué ganas con dejarme? ¿Qué ganas con morder la luna por la mitad? Qué ganas de ganar, ganándome tu vida. Ganándome un respiro, noche a noche, día a día. Qué ganas de llorar. Qué ganas de ayunar, comiendo de tu fuego. Qué ganas de romper el vidrio en caso de incendio. Qué ganas de arrimarme. ¿Qué ganas con soltarme? ¿Qué ganas de rodillas si me vas a golpear?

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