Un hombre que la escucho, que estuvo cuando usted lloró porque aquél la maltrato. Nunca te dije que no, pero esa es tu decisión. Y aunque tu fuiste mi condena, me envolví en tu piel morena. Sabiendo que eras ajena, decías que eras mi nena. Y eso era lo que sentías, o sientes todavía. Me llamas a escondidas, no lo niegues, se que tu eres mía...
me vas extrañar cuando llege la noche, tu me vas a extrañar cuando te quedes solo


No hay comentarios:
Publicar un comentario